Haití ya es el tercer país más pobre del mundo
En la campaña cuaresmal “40 días con los 40 últimos", a la que cada año nos unimos en la página web de la parroquia Nuestra Señora de la Paz, www.parroquialapaz.net ,con el objetivo de tomar conciencia de las desigualdades que hay en nuestro planeta, nuestro vecino Haití ha quedado marcado en esta edición como el tercer país más pobre del mundo después de Malaui y Somalia, ambos en el continente africano. Este año ingresa al “club de los más pobres” Cuba. Ambos países son nuestros vecinos.
En años anteriores Haití ya aparecía en este listado de los cuarenta países más pobres del mundo de acuerdo a los registros del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, conocido con las siglas PNUD, pero se encontraba a mitad de la lista, es decir, entre los que nos son tan pobres como los más pobres de todos. En el listado de este año aparece como el tercer país más pobre del mundo.
La mayoría de estos cuarenta países que ostentan el penoso título de ser los más pobres del mundo, lo que significa que sus habitantes son los que viven en condiciones de mayor indignidad en todo el planeta, están ubicados en el continente africano. Este año, en la lista aparece también Cuba, que en ocasiones anteriores no estaba incluida.
Al terremoto de hace más de un año que arrasó con barrios enteros de Puerto Príncipe destruyendo vivienda y dejando a centenares de miles de familias sin hogar, se sumó meses atrás la epidemia del cólera que mató también a centenares de haitianos y colapsó los precarios servicios sanitarios de que disponía el país.
Estas dos tragedias han contribuido sin duda a que la pobreza de Haití haya crecido en este tiempo y las condiciones de vida de sus habitantes se hayan endurecido de manera realmente dramática. No son pocos los que piensan que Haití no tiene realmente solución.
El mundo, los gobiernos del llamado Primer Mundo, prometieron acudir en ayuda de este país con la concesión de millonarios fondos para la reconstrucción de Puerto Príncipe. Nada de eso se ha cumplido. Y, “ en lo que el hacha va y viene” el pueblo haitiano crece en pobreza y miseria hasta el punto de convertirse en el tercer país más pobre del planeta.