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Otra vez suspendidos en un informe internacional

Otra vez suspendidos en un informe internacional

Volvemos a suspender en un informe internacional. En esta ocasión nos colocan a la cola de los países que nada o muy poco han hecho para enfrentar la trata de personas, que, según un informe del Departamento de Estado Norteamericano, afecta a más de 12 millones de personas en el mundo. Este informe, dado a conocer el pasado lunes, 14 de junio, nos ubica en la categoría tercera, la más baja, que abarca a los países “que no tomaron medidas adecuadas para detener el tráfico humano ni adoptaron “medidas significativas” para cambiar la tendencia. Washington utiliza tres categorías para evaluar la acción de los 177 países en esta materia. La primera comprende a aquellos que cumplen totalmente con el Acta de Protección de las Víctimas de Tráfico Humano. Aquí se encuentran Estados Unidos, varios países europeos y Colombia, la única nación latinoamericana en este grupo. La segunda categoría la conforman los estados que no cumplen con los estándares mínimos del acta mencionada, pero hacen “esfuerzos significativos” para alcanzarlos. Aquí se encuentran una buena parte de los países de América Latina. República Dominicana aquí estaba en el 2004. La tercera categoría comprende, como ya he señalado, a los que no tomaron las medidas correctas para detener o reducir el tráfico humano ni adoptaron “medidas significativas” para cambiar la tendencia en un futuro a corto plazo. Aquí nos han colocado junto a Cuba. El informe señala que República Dominicana es “un país fuente, de tránsito y destino de hombres, mujeres y niños víctimas del tráfico de personas, especialmente para la prostitución y el trabajo forzado”. Señala la prostitución forzada en la zona fronteriza y el turismo sexual con niños de la calle o indocumentados en las zonas costeras frecuentadas por los vacacionistas Según reportó el periódico Hoy en su edición del pasado martes, en el informe “se dice también que de 500 hombres haitianos el 21% reportó haber sido sometido a trabajo laboral forzado, aunque, precisa, que la situación no era recurrente en el sector de la construcción”. También apuntaba el periódico que “las autoridades no arrestaron a ninguna persona incluyendo oficiales con posibilidad de ser cómplices en el tráfico de personas. En ese aspecto señala que una Organización No Gubernamental (ONG) denunció que migrantes sometidos a trabajo forzado rara vez van a las autoridades por temor a complicidades entre éstos y los traficantes de personas y algunos traficantes hicieron acuerdos con las víctimas para evitar que le fueran formulados cargos. La reacción del gobierno dominicano no se ha hecho esperar. El Director de Migración, el primero en reaccionar, calificó el informe de “muy irresponsable”. Admitió el vicealmirante Sigfrido Pared Pérez que en la frontera entre Haití y la República Dominicana existe tráfico de personas, como existe en las fronteras de “todos los países del mundo”; ahora bien, “señalar que el Estado no hace esfuerzos, es muy irresponsable”. Pero después han sido otros funcionarios los que han criticado en términos similares el suspenso que nos ha dado el Departamento de Estado. Finalmente ha habido una queja oficial de la Cancillería. Estos informes de calificación, además de desnudar nuestras precariedades, sirven para que gobiernos como el de Estados Unidos decidan qué países son merecedores de su ayuda y cuáles la verán reducida por su mala nota. Muy probablemente más de uno dirá que Estados Unidos no tiene autoridad moral para señalar con el dedo a nadie y tampoco a la República Dominicana. Eso, en todo caso, no cambia las cosas, no impide que los datos del informe sean verídicos. Con matar al mensajero no hacemos nada; el mensaje seguirá diciendo la verdad.

1 comentario

vanessa rodriguez silvestre -

ES LAMENTABLE PERO SIERTO,UN PAIS QUE BUSCA EL DESARROLLO ,SI SE PUDIERA LLAMAR HACI Y VER QUE SUS AUTORIDADES SON LOS PRIMEROS EN RECURRIR AL DESORDEN ES PENOSO.