A mano pelá
Así van a tener que trabajar durante los próximos años las organizaciones no gubernamentales dedicadas a la promoción social en nuestro país y en el resto del amplio mapa del subdesarrollo de nuestro planeta al reducirse drásticamente los fondos que los países del primer mundo destinan al desarrollo. Los gobiernos locales, por su parte, agravan la situación recortando los fondos destinados a la asistencia social.
Obligados por la crisis de los mercados, que persiste a pesar de haberse iniciado ya la recuperación económica, los gobiernos, principalmente los europeos, proyectan reducir sus déficits metiendo tijera en los renglones de la ayuda social que asignan a las ongs dedicadas al trabajo de promoción y desarrollo. Sólo en Europa esta reducción será del orden de los 11.000 millones de euros, unos 500.000 millones de pesos dominicanos. Téngase en cuenta que se trata de una reducción del dinero ya prometido.
Las ongs han denunciado este recorte, que se produce en unos momentos en los que el 30 por ciento de la población mundial vive en condiciones de extrema pobreza y necesita de esos fondos para aliviar su penuria.
Difícilmente los programas presupuestados con esos fondos se podrán llevar a cabo. Igualmente, los esfuerzos mundiales para alcanzar los Objetivos del Milenio para el 2015 quedarán cada vez más lejos de cumplirse.
Mientras la pelota rueda por los campos de fútbol en el Mundial de Sudáfrica, un informe con sugerente terminología futbolera, titulado “Penalti contra la pobreza” concluye que la ayuda al desarrollo de los veintisiete países que conforman la Unión Europea en el 2009 sumó 49.000 millones de euros, mil millones menos que el año anterior, lo que supone el 0,42% de la Renta Nacional Bruta (RNB).
Para el 2010, Europa se había marcado el objetivo de alcanzar el 0,56% de la Renta Nacional Bruta para ayuda al desarrollo, pero, según el informe, las previsiones oficiales sitúan el total de la ayuda en el 0,46%, lo que significa "un déficit de 11.000 millones de euros. De esta reducción, siempre según el infome, son responsables algunas de las principales economías de la UE, como Italia, Alemania y Francia.
Con estos recortes tampoco los Objetivos del Milenio se podrán alcanzar. Para el 2015 no se podrán erradicar ni la pobreza “extrema” ni el hambre. Tampoco se podrá alcanzar la universalización de la enseñanza privada, ni la igualdad de género entre hombre y mujer.
La reducción de la mortalidad infantil y el mejoramiento de la salud materna, que en la mayoría de los países subdesarrollados o en vías de desarrollo dependen del trabajo que realizan las ongs, se verán seriamente afectados y no habrán mejorado sustancialmente para esa fecha. Otros objetivo como el combate del SIDA, el paludismo y otras enfermedades endémicas y la sostenibilidad del medio igualmente serán igualmente víctimas de este recorte de estos los fondos.
Y no serán sólo los países europeos, cuyas economías están en estos momentos en el punto de mira de los especuladores de los mercados, las que adopten esta medida. Países tradicionalmente donantes como Estados Unidos y Canadá, harán lo que han decidido hacer sus colegas de Europa pues también ellos se ha propuesto reducir sus déficits internos comprimiendo sus gastos ante el temor de que los inversores declaren insolventes sus economías.
Hay una cierta lógica en todo esto. Cuando una familia ve reducido su poder adquisitivo de la mesa retira primero el postre antes que el arroz y la carne. Obligados a ahorrar, los gobiernos recortan la ayuda que se ofrece a los mil millones de hambrientos antes que apretarse el cinturón por donde les duele a sus ciudadanos.
3 comentarios
dahiana -
VANESSA RODRIGUEZ -
vanessa rodriguez -